Mallorca, además de tener un ambiente espectacular y unos lugares paradisíacos, posee una dieta y una gastronomía de una gran riqueza y complejidad, al ser una isla bañada en el Mediterráneo con una historia que se remonta al año 7.000 ac, y en la que han habitado romanos, musulmanes y catalanes; convierte en prácticamente obligatoria la degustación de esta excelente oferta gastronómica autóctona y de sus recetas típicas, siempre sabrosas y saludables al estar elaboradas con los más exquisitos frutos que ofrecen a diario tanto el mar como la tierra.

Un resumen básico puede empezar por su pa amb oli, receta tan clásica como sencilla, pan tostado con un buen chorro de aceite de oliva y sal, al que se le puede añadir algo de ajo restregado y que después va untado con tomates de ramillete, típicos mallorquines. Este pan podrá consumirse sólo como almuerzo, desayuno, meriendas o picoteos, pero también podrá encontrarse acompañado con queso, con atún, aceitunas o con carnes a la brasa y embutidos típicos de la zona.

Pero no podríamos hablar de cocina tradicional de Mallorca sin mencionar el frito mallorquín o los caracoles con hierbas aromáticas:

El frito tradicional, receta que data del siglo XIV, se elabora con carne magra de cerdo o de cordero (aunque también puede encontrarse de pescado o solamente con verduras), acompañada de ingredientes como hígado, patatas, pimientos rojos, cebolletas, hinojo, guisantes, ajos, sal y aceite de oliva, e incluso otras verduras de temporada como las habas tiernas o el pimiento picante para darle un toque muy especial. Normalmente empleado a modo de comida o de cena, se suele preparar en diferentes celebraciones y eventos populares.

Por otro lado, no existe plato con tradición más marinera que los caracoles a la mallorquina o con hierbas aromáticas; este exquisito manjar, elaborado con caldo y con patatas, hará las delicias de todos aquellos a los que les gusten los caracoles pues éstos son especialmente sabrosos. Para elaborar el caldo se utilizará perejil, ajo, hinojo, hierbabuena y guindilla. Para elaborar las patatas se combinarán cebolla, tomate, aceite, sal y pimienta. La combinación en conjunto será perfecta y además, este plato podrá acompañarse del tradicional all i oli para terminar de darle el toque.

Por supuesto, en una dieta mediterránea como es la mallorquina, no podía faltar el arroz; y si hablamos de arroz en Mallorca no podemos dejar de hablar del Arrós Brut o arroz sucio, que recibe este nombre por el color que toma el caldo gracias a su especial elaboración, es uno de los platos más utilizados como primero o como acompañante de carnes. Se trata de un arroz caldoso caliente que se prepara en una cazuela de barro con carne, embutidos, verduras, especias y setas.

Otras recetas típicas serían el Peix al Forn; pescado fresco de las costas locales cocinado al horno acompañado por abundantes verduras; o el Tumbet, receta vegetariana elaborada a partir de verduras de la zona. Su preparación se basa en freír berenjenas, patatas y colocar estos alimentos en una tradicional cazuela de barro. A las verduras se añadirá una salsa elaborada a partir de tomates maduros, aceite, ajos y sal.

Todas las verduras son fundamentales en la dieta balear, como en la original Coca de Trampó. Las cocas son una receta mallorquina que se encuentra extendida por todo el sur de Cataluña y la Comunidad Valenciana. Pueden encontrarse muchas versiones diferentes de coca, con distintas carnes o fiambres, con atún, con muchas verduras e incluso con queso. En concreto, la coca de Trampó típica de Mallorca está elaborada con ese toque especial que le aportan los pimientos rojos, los pimientos verdes italianos, los tomates, la cebolla, el pimentón, la cebolla, el aceite de oliva y la sal mediterranea.

La sobrasada es una de las tradiciones culinarias mallorquinas más conocidas y tiene denominación de origen protegida por la Unión Europea. Se trata de un embutido curado que se prepara a partir de diferentes carnes de cerdo, especialmente seleccionadas y que son condimentadas con una especial combinación de pimienta negra, pimentón y sal. Este producto podrás tomarlo en diferentes platos: en unas tradicionales tostadas o con biscotes, en forma de bocadillo o dentro del mismo arroz sucio.

Para acompañar, ¡también aquí hay vino! Pertenecen a las Denominaciones de Origen Binissalem y Pla i Llevant.

Y de postre, algo dulce… y no hay nada más tradicional que la ensaimada mallorquina; estos populares dulces, especialmente pensados para los desayunos, los postres o las meriendas, están elaborados a partir de agua, azúcar, huevos, masa y manteca, con los que se prepara una masa dulce en forma de espiral. Se trata de un producto tradicional que también cuenta con la indicación geográfica protegida de Ensaimada de Mallorca en dos de sus versiones: la tradicional sin relleno y la que se encuentra rellena de cabello de ángel.