Seleccionar página

Mallorca es una paradisíaca isla del Mediterráneo y cuenta con algunas de las mejores playas de todo el país. De arena fina o rocas, escondidas o más populares, la costa de Mallorca está llena de calas y playas que visitar. Con más de 250 playas alcanzando una longitud total de 50 km, hay playas para todos los gustos y para todos los planes, con ambiente familiar o solitario, la costa de Mallorca es para disfrutarla.

Empezando por la urbana Playa de Palma, que es una de las más extensas de las Baleares. Sus 4.600 metros de arena fina y blanca, donde cada año se cuelga la Bandera Azul, invitan a desconectar del mundo y disfrutar de unas vacaciones de ensueño en sus aguas tranquilas y claras. El arenal está situada a escasa distancia del centro de Palma y tiene todos los servicios necesarios, como acceso para minusválidos, WC, duchas, teléfonos o chiringuitos. O la playa de Can Pere Antoni, situada a dos kilómetros del centro de Palma de Mallorca con su agradable paseo marítimo la convierte en un referente para dar un paseo y deleitarse en sus bares y restaurantes. Además de poder disfrutar de su arena fina y blanca, también cuenta con todos los servicios y se puede acceder a ella fácilmente en bicicleta a través del carril bici del paseo marítimo.

Dentro de las playas más populares de la isla, no podemos dejar de mencionar la playa de Alcudia, la más extensa de todo Baleares. Con más de 7 kms de arena blanca y fina divididos en dos tramos. El primero, con una amplia oferta de ocio y de servicios, comienza junto al puerto deportivo con un agradable paseo peatonal hasta la zona llamada Ciudad Blanca donde comienza el segundo tramo, que llega hasta el límite de la Platja de Muro, situada al norte, donde el entorno es algo más virgen. Esta es una de las playas más bonitas de Mallorca. De arena dorada y agua turquesa tiene una plataforma de madera que se adentra en el mar y permite disfrutar de unos espectaculares atardeceres.

De las múltiples calas de Mallorca cabría destacar, el Calo des Moro, una perfecta ¨piscina natural¨ enclavada entre dos rocas; por ser una de las más hermosas playas de la zona, también se trata de una de las más concurridas, pero, sin duda, esta preciosa playa de arena blanca y aguas transparentes es un paisaje sin igual que no debes perderte en tu visita a Mallorca. Muy cercana también a otra playa preciosa, y mucho más tranquila, como es la Cala S´almunia.

Tanto la cala Mondragó, como sus vecinas Sa Amador y Es Borguit están en plena Reserva Natural. Rodeada de rocas y pinos hacen de esta cala una de las favoritas tanto de turistas como locales, debido además por su fácil acceso. A pesar de ello, podrá disfrutar de ella, sin tener la sensación de que está abarrotada. Se trata de una playa de fácil acceso de arena fina y aguas poco profundas. Ideal si disfrutas lanzándote al mar desde alguna roca a mediana altura. ¡Imprescindible!

En el oeste de Mallorca, a 12 km del pueblo de Portocristo, se encuentra Cala Varques. Tradicionalemente,  “hippies” de todo el mundo acuden para pasar el verano a esta playa escondida y sin fácil acceso. Cala Varques puede presumir de poseer el entramado de cuevas más grande de Europa. Sus cien metros de arena blanca y fina harán las delicias de todo aquél dispuesto a descubrirla. Muy recomendable el paseo hasta el arco natural que hace de puente, tardarás 15 minutos para acceder hasta él, disfrutando de preciosas vistas al Mar Mediterráneo.

No podemos dejar de mencionar, zonas como el Cabo Formentor y sus paradisiacas playas y calas más al norte de la isla; o, por supuesto, los torrentes; como el Torrent del Pareis, declarado monumento natural, al que se puede acceder por sinuosas carreteras en coche o través de rutas de senderismo, solo aptas para los más experimentados. Y es uno de los paraísos naturales más impresionantes de todo Mallorca.