AUSTRA

Los canadienses Austra llevan una década funcionando como nuevo mejor referente internacional del electro-pop arty “a lo Kate Bush”. Aunque lo de nuevo, tras diez años de trayectoria, ya ha prescrito. Salieron como una moto, con su LP de debut, “Feel It Break”, de 2011, y así han seguido, sin bajar el listón. Entre lo sintético y lo gótico, con el punto justo de new wave británica ochentera para evocar a grupos como Japan o Soft Cell pero sin pasarse de retro, lo suyo es como volver a entrar en Studio 54 antes del colocón y sin salir del siglo XXI.

Al frente, la vocalista Katie Stelmanis, un icono LGTB, poseedora de una voz espectacular, de educación operística, que insufla drama y épica a la trama instrumental, cada vez más amiga-de-la-electrónica, como en su disco de hace dos años, donde arrimaron a Depeche Mode a unas bases de casi-house de Detroit/Chicago. Son una combinación de clásico y moderno extravagante (llamativa, no deja indiferente) pero crossover (va más allá del gueto, llega a un público amplio), con una oscuridad muy bien definida y trabajada, hasta el punto de hacerla adictiva y bailable.